La utilización de la videoconferencia en los procesos judiciales es un fenómeno que ha eclosionado este año en la Administración de Justicia española. Eloy Velasco, director general de Justicia de la Generalitat Valenciana comenta en esta entrevista a vLex cómo está resultando la implantación de esta nueva tecnología.

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Velasco participó en un acto organizado por el Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada de la Generalitat de Cataluña sobre la introducción de la videoconferencia en el proceso judicial. Todos los ponentes coincidieron en que se trata, sin lugar a dudas, de un importante avance dentro de la modernización de la Administración de Justicia, ya que contribuye a reforzar las garantías del ciudadano, propicia una justicia más ágil y, por tanto, más efectiva, y reduce los costes de desplazamiento y de seguridad.

Sin embargo, la introducción de la videoconferencia también ha suscitado un interesante debate centrado en el ámbito de la seguridad y garantías jurídicas. En este sentido, y tal como quedó reflejado en la jornada organizada por la Administración catalana, el principal problema que ha de superar esta nueva tecnología es la fe judicial.

-La utilización de la videoconferencia en los procesos judiciales plantea, según los expertos, un problema a la hora de poder dar fe judicial. ¿Qué posibles soluciones se podrían aplicar?

-La solución más sencilla consiste en que, como hay que dar fe judicial de lo que está ocurriendo tanto en el sitio receptor como emisor, situar un fedatario público en ambos extremos. El problema que puede comportar esta medida es cuando uno de los dos puntos se halle situado en el extranjero. Entonces habría que pensar en utilizar las fórmulas de garantía que tenga el país en donde se está realizando el acto receptor o bien poner un fedatario público nacional (que podría ser un cónsul o un embajador de España) en el sitio donde se está llevando a cabo esa diligencia en el extranjero y que nos garantice que el acto procesal se ha realizado de una manera limpia.

-¿Las nuevas tecnologías, caso de la firma digital, podrían aportar algo en este sentido?

-Además de la videoconferencia en sí, en cuanto a telecomunicación virtual de imagen y sonido entre dos puntos muy lejanos entre sí, los propios aparatos tienen otras aplicaciones tecnológicas que pueden tener mucha utilidad, como son, en primer lugar, el lector de documentos, que permite leer textos que se están generando o que se han generado en sitios muy distantes. En segundo lugar, podríamos aprovechar la figura de la firma electrónica, que ya está empezando a implantarse a través de las telecomunicaciones informáticas y ofimáticas, y que podría ayudar al secretario judicial o fedatario público a la hora de garantizar...

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